Por
Rodrigo Sotelo / Twitter: @masmedio
Casi al mismo tiempo en que el secretario Enrique Clausen
anunciaba el primer fallecimiento por coronavirus en Sonora, una diputada
morenista cometía la imprudencia de reflexionar sobre la viabilidad de la emergencia
sanitaria decretada ¡hace 10 días! por la Gobernadora.
Para esta mediocre dama que, por circunstancia, llegó a
la Cámara de Diputados, este momento de indudable crisis de salud pública es propicio
para manifestar su “gran preocupación”
por las “excesivas” decisiones del
gobierno estatal “que no se basan en
evidencias científicas”.
Dice desde su habitual desbordado autoestima: “debemos apelar justo a la razón, no a la
coacción; al bien común, no a la suspensión de derechos; a las evidencias
científicas, no al miedo oscurantista”.
¡Y hasta pone de modelo la estrategia sanitaria del
gobierno federal “diseñada por un cuerpo
de científicos de primer nivel”!
A ella, como a quienes le asesoran y utilizan para
excretar complejos y resentimientos, habrá de reclamársele tal irresponsabilidad
en las urnas cuando, estamos convencidos, regrese la razón y se confine la visceralidad
y la ignorancia.
Esta Wendy nos recuerda tanto a otros políticos igual de
escasos e improvisados, aunque algo más desfasados.
Ahí está Ernesto Munro, del PAN, para quien en esta etapa
es prioritario que haya transparencia en los gastos del gobierno y porque “jamás se justificaría tener un descontrol”
exige se ponga a disposición de los sonorenses los egresos que se han ejercido.
Sí, pues, este ingrato sugiere que los niveles de
gobierno conscientemente ocupados en la pandemia hagan un alto, detengan la
estrategia, para cumplirle la ocurrencia de que se anteponga la rendición de
cuentas.
Es el nivel de dirigentes partidistas a los que les habla
Ernesto De Lucas, del PRI, cuando invita a sus similares a coordinarse y
contribuir con recursos y propuestas que en algo ayuden a aliviar la
emergencia.
Neto Munro
no tiene vergüenza, ni un átomo de sensibilidad.
Para este opositor oportunista, como lo hace la diputadita federal que nos representa, también
es más relevante cuestionar y generar suspicacias.
Aunque en Munro, por su condición de padrecista profesante, la mezquindad adquiere un tufo de cinismo.
Queda de relieve que no hay talento, que este par de
personajes tomados de muestra carecen de imaginación para enfrentar este
histórico momento con dignidad, asumiendo un rol de antagonistas útiles,
generosos y bien intencionados.
Esta crisis sanitaria, que pocos podrán ver como una
oportunidad, confirma que en el PAN Sonora se equivocaron al elegir un
presidente así de obsoleto y desprestigiado.
Como afianza la convicción de que en cada eventualidad se
encuentra un motivo para reprochar a quienes votaron con las entrañas.
Gracias y hasta la próxima con el favor de Dios.
Rodrigo
Sotelo Mendívil
Director
General Masmedio
Twitter:
@masmedio
Correo:
rodrigosotelo@masmedio.com / rodrigosotelo69@hotmail.com


