Por
Rodrigo Sotelo
Lo declarado ayer por Juan Valencia Durazo,
dirigente estatal del PAN, en relación a la utilización electorera que el
alcalde Rogelio Díaz Brown le da al tema del agua, es el arranque formal de las hostilidades por la elección del distrito
local XVII.
Como ocurrió en el proceso electoral pasado, los
limitados estrategas del PRI en Cajeme vuelven a apostar a la especulación con el
tema del agua, posicionando la falacia de que se les quiere quitar un recurso
inexistente o insuficiente.
Son poco creativos, pero le apuestan a una fórmula
probada con éxito en este municipio en donde monotemáticos lograron ganar la
Presidencia Municipal y las cuatro diputaciones locales.
Una de ellas, la de Eduardo Castro Luque, que al
reponerse por la ausencia de éste se convierte en la chispa que prende
nuevamente los ánimos en los defensores del agua y los propagadores de que el agua es de todos.
Pero si los priistas fueron sosos, insípidos; el PAN
se vio mediocre al no poder revertir la campaña de odio en la que quisieron
competir, sin tener habilidades para ello.
Por ello, el líder de los panistas inicia contienda
alertando en conferencia sobre esta inclinación que cómodamente tienen los
priistas cajemenses.
Es fácil creerle aquí y en todo el estado que Cajeme
no sufre de falta de agua, como asegura Rogelio Díaz Brown.
El problema radica en el sentimiento regionalista insistentemente
explotado por la oposición para que allá no penetre este mensaje.
Don Juan Valencia lamentó que nuevamente se esté
utilizando el tema del agua de manera irresponsable para general desconfianza
entre la gente y ganar votos en la próxima elección extraordinaria del próximo
mes de julio.
Porque el panista hizo un llamado al alcalde de
Cajeme, para que saque las manos de esta elección extraordinaria y mejor se
pongan a trabajar en beneficio del inseguro municipio.
Le pide peras al olmo. La verdad es que Rogelio se
ha extraviado, se ha hecho chiquito una vez enfrentado con la realidad de
conducir un municipio.
Es más, nos atrevemos a decir que si fuera cierto lo
que en algún momento le escuchamos a Juan Valencia, sobre que el voto lo
definiría la mala gestión del priista, el PAN podría dar la sorpresa en el distrito XVII de Cajeme.
Pero como erróneamente se caerá en el debate por el
uso del agua con fin electoral, el PRI no tiene por qué preocuparse.
Rodrigo
Bours, siempre tan impertinente
Un foco
de preocupación deberá ser para el nuevo dirigente estatal del PRI, Alfonso
Elías Serrano, la posición radical que suelen asumir los priistas que controlan
este partido en el sur del estado.
Nos
referimos, curiosamente, al que de ser protector se convirtió casi en su
némesis, es decir, a Eduardo Bours Castelo, sus hermanos y demás militantes del
PRI en Cajeme que gustan hacer divisiones geográficas para delimitar
propiedades.
¿A poco
no? Para ellos es redituable mantener una lucha constante entre hermosillenses
y cajemenses, sin importar temáticas o procedencia partidista.
Ayer,
por ejemplo, Rodrigo Bours coincidió con quien esto escribe, en la necesidad de
que Rosario Rodríguez Quiñones, delegado estatal de Sedesol, deje la
dependencia por así convenir a los intereses de quienes lo pusieron ahí, en un
sacrificio que se le abonaría a la permanencia del Pacto por México.
Seguro
muchos priistas comparten que fue algo excesivo premiar al Chayo su operación partidista-electoral
con el manejo de los programas sociales del Gobierno Federal, pero no muchos se
atreven a externarlo.
No es
el caso de Rodrigo Bours, quien se ha caracterizado por ser lo suficientemente
impertinente para postear en redes sociales –su medio de comunicación- hasta el
más ínfimo pensamiento.
Así
pasó cuando un colega anunciaba con característica solemnidad que el diputado
Samuel Moreno Terán propondría un exhorto para que dejen de autorizar el funcionamiento
de casinos… y le pregunta: ¿incluyendo los de Beltrones?
El
tocayo Bours siempre tan frontal, indiscreto y transparente en sus
consideraciones… por eso nos cae bien.
Exhorto de Samuel sobre casinos
Por
cierto, ahora que mencionamos al coordinador de los diputados priistas, vale la
pena detenernos en el exhorto que presentó en la sesión de ayer en el Congreso
del Estado.
Al
margen de suspicacias, es acertada la intervención del priista en este tema que
empieza a salirse del control de las autoridades, las cuales pareciera están
sincronizadas para culparse unas a otras por la proliferación de casinos.
El
legislador del PRI leyó un “firme exhorto” a las diversas autoridades de los
tres niveles de Gobierno para que no se otorguen más permisos para la
instalación de casinos y centros de apuestas en Sonora.
En el
punto de acuerdo presentado se exhortó también a los 72 municipios del Estado para
que no otorguen más anuencias para la apertura de nuevos casinos.
Además,
que se revoquen las anuencias y licencias de uso de suelo otorgadas a los
establecimientos de juego o centros de apuestas que no han iniciado
operaciones.
Algo
trae al respecto el secretario del Ayuntamiento de Hermosillo, Jesús Villalobos
García, en cuanto a obligar a los permisionarios a que se instalen fuera del
casco urbano.
La propuesta
aprobada por unanimidad en el Congreso del Estado incluye un exhorto al titular
del Poder Ejecutivo del Estado para que la Secretaría de Salud implemente
programas de prevención gratuitos contra la adicción al juego.
Y es
que tomando en cuenta el número de casinos que existen en cada entidad
federativa de manera per cápita, Sonora ocupa el primer lugar con 39
establecimientos que operan como centros de juego y apuestas.
Por
desgracia, estamos ciertos de que lo hecho por Samuel Moreno al enviar “exhorto”
es equivalente al peso que tiene su opinión sobre la impugnación electoral de
Henrique Capriles en Venezuela.
Lo reciente en contra de Javier Gándara
En seguimiento
puntual a la estructura de la campaña
negra planeada en contra del ex alcalde Javier Gándara Magaña, ahora el PRI
Hermosillo nos entera que el panista “vendió
el edificio de la planta TIF a menos de la mitad de su valor real”.
Según
denunciaron los regidores priistas del Cabildo hermosillense, luego de revisar
la cuenta pública del Ayuntamiento, la administración de Javier Gándara habría
vendido en 30 millones un edificio municipal cuyo valor de mercado es de por lo
menos 50 millones de pesos.
Así lo
aseguran los regidores priistas de Hermosillo Natalia Rivera, David Palafox,
Lupita Olvera, Ariel Burgos y Guillermo Moreno.
Se
basan en la cuenta pública que presentó el alcalde Alejandro López Caballero
correspondiente al primer trimestre del 2013.
Los
regidores priistas señalaron que es
incomprensible como miembros del Cabildo de Hermosillo dedican mayoritariamente
su tiempo y capacidad “a tratar de borrar
las huellas de los malos manejos administrativos y triquiñuelas que hizo Javier
Gándara”.
Algo
que, suponiendo sin conceder, sería fácilmente respondido con un lamento
panista por la sospechosa dedicación, un tanto enfermiza, que les ha merecido a
los priistas “el tratar de sembrar la
percepción de corrupción, cuando han pasado ocho meses sin que hayan podido
comprobar absolutamente nada”.
En fin,
a eso nos han llevado los priistas con tanta insistencia, a ver a Javier
Gándara casi como víctima.
Gracias
y hasta la próxima con el favor de Dios
Rodrigo Sotelo Mendívil
Director General Masmedio
Correo: rodrigosotelo69@hotmail.com
Twitter: @masmedio


