Por
Rodrigo Sotelo / Twitter: @masmedio
Cada día que pasa se dificulta aún más la idealizada pulcritud
e imparcialidad que está obligado a mostrar para legitimarse, el recién
nombrado Fiscal Anticorrupción de Sonora, el abogado Odracir Espinoza Valdez.
Es sabido y así reconocido por la propia autoridad
estatal, que el estímulo que dio origen a esta fiscalía lo activaron quienes
dejaban el Estado en quiebra financiera, aletargado en lo operativo y en un profundo desprestigio con saldo de
desconfianza ciudadana.
Así lo estableció Odracir
Espinoza el pasado lunes 28 de septiembre: “La sociedad sonorense y su gobierno ya no vamos a tolerar un abuso más,
ni vamos a permitir que queden en
impunidad los que se fueron”.
Los que se iban eran el objetivo casi único, cuando menos en la entendible proyección del nuevo
gobierno estatal priista.
Había sobrados elementos y la coyuntura gubernamental así lo demandaba.
En la misma presentación de la fiscalía, Odracir Espinoza
anunció que ésta estaría integrada por más de 85 personas: un director general,
42 investigadores -de los cuales 21 son forenses-, tres ministerios públicos
especializados y dos secretarios de acuerdos.
Hasta el momento, no
se ha transparentado la identidad de estos significativos personajes
facultados para indagar, exhibir y
consignar a todos aquellos ex funcionarios (y funcionarios) que se
compruebe hayan acumulado riqueza desde el servicio público.
Pero bueno, son detalles
que Odracir puede solventar con relativa facilidad y que no se sobreponen a
la responsabilidad de entregar resultados
contundentes e inmediatos.
Digamos que se podrían obviar formas y entender lugares comunes en el discurso (“mi compromiso es inobjetable”, “mi posición es inflexible”, “no hay intocables”, “no hay más impunidad”); lo que se
espera, es que se cuide el fondo y se satisfaga la expectativa generada.
No es sencillo y podríamos estar forzando a un error
jurídico ante la exigencia de
efectos en la actuación de quien enjuicia traducidos en consecuencias para
quienes se inculpa.
Aunque con el paso del tiempo y la no comunicación
oficial, los aludidos perfeccionan la defensa
mediática-legal que implementarán, y practican el chantaje político con el
que esperan negociar.
Como era imaginable, la oposición ha sabido aglutinarse
en un mismo objetivo que contrarreste el desgaste
al que visualizan se someta la marca PAN con los primeros anuncios de
investigación en contra de militantes de este partido.
La estrategia panista será equiparar lo que el Fiscal Anticorrupción persigue del Nuevo
Sonora, con lo ocurrido en ayuntamientos que se presume igual saqueó
el PRI.
¿Quién jerarquizará
los actos de corrupción en los distintos niveles de gobierno? ¿En base a qué se
definirán las prioridades? ¿Habrá
unos más deshonestos que otros,
dependiendo del rango o función?
A inicios de semana, el panista Cuauhtémoc Galindo Delgado, alcalde de Nogales, denunció un desfalco millonario presuntamente ocasionado
por el ex presidente priista, Ramón
Guzmán Muñoz.
Temo
detalló en conferencia la desaparición de 122 millones de pesos de cuentas
bancarias que estaban destinadas a obras federales.
Y anunció que las pruebas son entregadas a la contraloría
municipal, a la estatal y a autoridades federales, quienes serán los encargados
de dar trámite a las demandas
administrativas y penales ante la Procuraduría General de la República.
En redes sociales, los “espontáneos” que simpatizan con los que se fueron de inmediato
sugirieron que el Fiscal Odracir Espinoza inicie con este caso para demostrar neutralidad y que no prepara linchamientos.
Con esta misma narrativa e intencionalidad, liderazgos
del PAN alistan expedientes de los ex alcaldes de Agua Prieta, Guaymas y
Navojoa, municipios donde se permitió la alternancia a favor de la oposición.
El sí somos
corruptos, pero ellos también… en la lógica
partidista que apela a la semejanza entre las partes que pertenecen a un
mismo sistema político.
En lo particular, queremos pensar que no todos los
gobiernos y gobernantes son iguales, y preferimos mantenernos con fe en la
manifiesta voluntad de legalidad y justicia que ha ofrecido la gobernadora Claudia
Pavlovich Arellano.
Gracias y hasta la próxima con el favor de Dios.
Rodrigo
Sotelo Mendívil
Director
General Masmedio
Correo:
rodrigosotelo69@hotmail.com
Twitter:
@masmedio


