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InicioColumna de Rodrigo SoteloLos retos de Alfonso… desafío a la nueva dirigencia

Los retos de Alfonso… desafío a la nueva dirigencia

Por
Rodrigo Sotelo

Hurgamos entre las líneas del artículo de Bulmaro Pacheco Moreno en donde reflexiona
sobre “los retos de Alfonso Elías”,
buscando esos mensajes subliminales que suelen dejar como aportación personajes
con la preparación de este priista.

Desde luego que los encontramos; y no son nada obsequiosos
o permisivos para la nueva dirigencia estatal.

Nuevamente no tiene un solo párrafo sobrante en lo que escribe
don Bulmaro Pacheco.

Los retos de
Alfonso Elías
”, son algo así como un desafío, una provocación a la
capacidad del nuevo líder del PRI en Sonora.

De entrada, Bulmaro
recuerda que Alfonso es el cuarto
presidente estatal del PRI en el Sonora
de la alternancia
, luego de Roberto
Ruibal Astiazarán
, Claudia Pavlovich
Arellano
y Rosario Rodríguez
Quiñones
.

Es mucho lo que
tendrá que trabajar, porque sobre sus espaldas recaerá la responsabilidad de
que el PRI regrese al palacio de gobierno dentro de dos años
”.

El primer reto,
razona, será el de unir al PRI y traducir la inconformidad social y política de
la gente de Sonora con el gobierno estatal, en apoyo político y votos. Para
ello, se vuelve urgente una recomposición completa del partido, dice.

Agrega que la militancia de Hermosillo y Obregón está
dividida y distanciada.

El PRI de cúpula
de Hermosillo apoya al gobierno y el acueducto mientras que el del Yaqui lo
repele. No hay que soslayar que en 2012 el PRI ganó con Cajeme y no con Hermosillo
”.

El mensaje es no menospreciar la fuerza del priismo del
sur y homologar criterios. Es tanto como una amenaza a los intereses
particulares.

El segundo reto,
sigue Bulmaro, lo representa la necesidad de una evaluación objetiva y realista
del verdadero estado que guarda el PRI en Sonora, en cuanto a militancia,
estructuras, liderazgos y cuadros políticos en activo.

Considera que en el PRI local “ni son todos los que están ni están todos los que son”, por lo que
recomienda al nuevo dirigente no irse con la finta.

Hay organizaciones
a las que desde hace buen rato se les fue el tren de la representación y el de
los votos, y solo están para figurar en el “presidium”, exigir cuotas y estar con
melón o con sandía cuando así les convenga
”.

Conclusión dura, pero realista. El único detalle a
señalarle es que no menciona una sola de esas organizaciones que todavía actúan
al estilo del viejo PRI, ése que gobierna a través de nuevas generaciones.

Critica, además, las desbandadas de algunos priistas
ocurridas en los pasados procesos electorales, pero que ahora con el regreso
del PRI al gobierno de la República -sin ningún rubor- se asumen priistas de
nuevo, anuncian su regreso y hasta empleos públicos detentan.

En otras palabras, sugiere no premiar la traición, que se
reconozca la lealtad y la congruencia de la militancia que jamás se le ve en
las antesalas del poder estatal y municipal mendigando espacios o migajas de
dinero.

Un tercer reto,
nos dice, será evaluar el verdadero papel de contrapeso político del PRI ante
un gobierno panista “que no ha conocido
límites en materia de corrupción e incumplimiento del estado de Derecho
”.

Ante esto, pide archivar términos blandos como “oposición responsable” o “constructiva”, que solo han servido para
justificar la inacción, la falta de ideas y complicidades vergonzantes.

Tiene razón, es ocioso hablar de oposición responsable,
igual siempre se esperaría un gobierno responsable o una prensa responsable… es
cierto que el término “responsable” ha sido sinónimo de tibieza.

Se puede señalar, criticar, denunciar, confrontar,
debatir, entre otras posibilidades que ofrece el ejercicio de la política sin
perder la dignificante responsabilidad opositora.

Bulmaro
escribe
que la sociedad espera del partido una actitud más combativa, menos
complaciente y de mayor capacidad de indignación. “Un PRI más agresivo y menos contemplativo, que no pierda el tiempo en
nimiedades
”.

Aquí se esconde un sutil desencanto anunciado: Bulmaro Pacheco sabe perfectamente que
este no es el estilo de Alfonso Elías.
Como debe entender que el perfil conciliador es el principal atributo que se le
exalta al nuevo dirigente.

Acepta y ventila lo que actualmente sucede, una falta de
coordinación del PRI en sus principales instancias: Dirigencia, Congreso local,
ayuntamientos, representación federal, sectores, dirigencias sindicales y
movimientos opositores.

De ahí se pasa al cuarto
reto
que será pasar del discurso a la acción; el quinto reto es diseñar un programa alterno de oferta política y
programática que el PRI le proponga a la sociedad sonorense. 

Un sexto reto,
adiciona y se detiene por la relevancia, será sortear con habilidad los
movimientos sucesorios hacia el interior del PRI.

El PRI no debe
arriesgar, creer, ni jugar con popularidades artificiales cultivadas con dinero
pero sin proyecto
”.

Bulmaro
pide una utopía. Hoy, más que nunca, se llega al degradante extremo de tasar
las candidaturas, en todos los partidos.  

El séptimo reto
habla del discurso, en la inteligencia de que se requiere credibilidad y
generar confianza y acercamiento con la sociedad, y finaliza con un octavo reto que se refiere a establecer
un PRI sólido, unido, fuerte y movilizado.

En síntesis, sin haberlo sido, evidentemente, la
expectativa entre priistas por la llegada de Alfonso Elías es grande, y en esa medida se anuncia el escrutinio
al trabajo que habrá de desarrollar la nueva dirigencia estatal.

Y nos queda claro que Bulmaro Pacheco es el brillante vocero de una corriente crítica al
interior del PRI.

No es una simple opinión, claro que no.

Gracias y hasta la próxima con el favor de Dios.

Rodrigo
Sotelo Mendívil

Director
General Masmedio

Correo: rodrigosotelo69@hotmail.com
                                              

Twitter: @masmedio

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