CIUDAD DE MÉXICO, 28 de mayo.- Los Guerreros de Golden State avanzaron a su primera final en 40 años, tras superar 104-90 a los Rockets de Houston en el quinto juego de la serie de finales de la Conferencia Oeste. Ahora, el equipo que terminó como líder de la NBA peleará por su segundo título ante los Cavaliers de Cleveland.
El equipo tuvo un lento comienzo, que parecía asemejar a la noche del lunes, cuando Houston evitó la barrida luego de tomar el control del encuentro en los primeros minutos.
Con apenas 17 unidades en el primer periodo, Golden State empató la menor cantidad de puntos conseguidos esta temporada.
Los siguientes 12 minutos fueron completamente distintos. Klay Thompson anotó 13 puntos, con lo que los Guerreros le dieron la vuelta al marcador. El equipo se fue al descanso con una ventaja de seis unidades, que mantuvieron en la segunda mitad.
Los Guerreros volvieron a vivir un momento de tensión. En el último cuarto, cuando el equipo ya tenía una diferencia de dobles cifras, Thompson cayó al piso tras recibir un rodillazo de Trevor Ariza en la cabeza.
Así como ocurrió con Stephen Curry, quien en el cuarto juego de la serie sufrió una aparatosa caída, Thompson fue trasladado al vestidor para realizarle las pruebas protocolarias de conmoción. Sin problemas regresó a la duela en los últimos minutos para finiquitar el encuentro.
Sin secuelas por el golpe del lunes, Curry anotó 26 puntos, incluyendo siete triples.
Con esta marca llegó a 31 en las finales de Conferencia y se convirtió en el jugador con más tiros de tres en una misma serie, superando a Dennis Scott y Ray Allen.
James Harden tuvo una noche para el olvido. A pesar de sus 14 puntos, perdió 13 balones, la mayor cantidad para cualquier jugador en postemporada.
Los Guerreros abrirán la serie por el título ante los Cavs, que el martes barrieron a los Halcones de Atlanta. El inicio está programado para el próximo 4 de junio.


